OCEÁNICOS 3 de 3

Afán de protagonismo.

Pues parece que el Romerito no se conforma con la creación de la nueva entrada en el agua con el equipo que quiere aún más protagonismo en este viaje y hoy nos ha deleitado con meter una rueda del coche en una zanja del arcén de la carretera, algo que desde Reunión llevamos vigilando con pulcritud porque aquí en estas islas las carreteras las tienen levantadas y los arcenes no existen, está la carretera y tras la línea blanco un hueco de un metro de profundidad. Pues a pesar de ir con extremo cuidado estos días atrás, Romerito ha decidido ver que pasaba si metía la rueda delantera en uno de ellos. No ha destrozado el palier con la piña que le ha pegado de milagro pero lo peor es que al pueblo de Flic en Flac ya no podemos volver del ridículo que hemos hecho, medio pueblo ayudando a sacar el coche de la zanja a mano entre risitas de la canelada manifiesta.

El día ha comenzado saliendo a las 6:30 de la mañana para recorrer el oeste de Mauricio. Hemos tenido playas de arena fina, playas de césped, playas con cocoteros, tierras de 7 colores, miradores espectaculares dentro del parque nacional Black River, montañas emblemáticas donde los esclavos se escondían cuando conseguían escaparse y alguna que otra cascada más, aunque menos espectaculares que las de Reunión. Resaltar el comentario de la Romerita… pues yo no se que le ve la gente a esto de ver un montón de agua saliendo de una pared… me temo que ya la hemos llevado a ver demasiadas cascadas.

El atardecer ha vuelto a ser empalagoso, sentados en una playa de arena viendo como se metía el sol en el horizonte reflejándose en las nubes que tenía por arriba.

Para lo último dejo lo mejor del día, que ha sido cuando a mediodía hemos visitado el lago sagrado Grand Bassin que está en el interior de un cráter volcánico y que es como la Meca para los seguidores de Shiva. Cientos y cientos de personas haciendo ofrendas de fruta y comida como sacrificio y oración. Hasta había un grupo de Hare Krisna que no ha parado de cantar y tocar sus instrumentos. La verdad es que ha sido muy peculiar ver a las familias haciendo sus rituales.

Esto se esta acabando, mañana será el último día de buceo.

Na de Na.

Pues las 2 últimas inmersiones en el norte de la isla no nos han deparado gran cosa, aunque por lo menos no han sido de combate y la paliza no ha sido tanta. Salvo un lenguado bien grande mimetizado en una roca a la perfección que nos ha gustado mucho el resto has sido bastante escaso. La verdad que venir hasta Mauricio para bucear no lo recomendamos mucho y es algo que ya sabíamos un poco antes de venir.

De vuelta al apartamento el guía nos ha invitado comer en un puestecillo cutre de carretera de dudoso aspecto comida autóctona. A todos les ha gustado la especie de crepes enrollado y relleno que nos han dado y por el momento a nadie le ha sentado mal.

Al llegar nos hemos encontrado con la sorpresa de tener que cambiar de casa, pues se ha estropeado la luz en la mansión que teníamos. Zafarrancho de recogida metiendo todo a saco y marchando a la nueva casa que es algo más modesta.

Hemos terminado el día a lo grande. Con eso de que nos ha sobrado dinero nos hemos ido a un buen restaurante a no pasar penurias y obviamente a pesar de lo tardones que han sido nos hemos puesto las botas.

La Separación

Por primera vez en el viaje el grupo se ha divido en 2, por un lado se han quedado en el nuevo apartamento los Romerito, Almu y Oli, que han decidido no madrugar y dejar el último día para descansar y pasar un día de playa y por otro lado Reyi, Teresa y yo hemos optado por continuar con el programa previsto de levantarnos pronto y ver las últimas cosas que faltaban del interior de la isla.

En primer lugar hemos pasado con el coche por varias poblaciones rurales, después hemos visitado una casa señorial criolla de 1830, en el mismo estado y contenido en el que se encontraba y a su lado, como no, otras doble cascadas que hacían un lugar idílico para los que decidieron aquella zona para plantar su mansión. Hemos comido un plato criollo que se debe comer con las manos. Primero nos han traído un recipiente con agua y una toalla para que nos laváramos y después han aparecido con una fuente vacía pero con una hoja de platanero vacía encima. A partir de ahí han ido trayendo montoncitos de distintos tipos de comidas que han ido depositando en la fuente. Ayudados con unas tortillas parecidas a las de los burritos hemos ido cogiendo a pellizcos todo lo que allí nos habían puesto.

Después de comer hemos estado en una tienda museo de maquetas de barcos, allí aquello es muy típico y en el aeropuerto ves a mucha gente con su envoltorio especial para transportarlo. Ha sido lo mejor del día, podías quedarte embelesado con cada barco 10 minutos. Al final, hasta hemos comprado 3, pero de los más pequeños claro. Además nos hemos colado en su almacén y hemos visto como los hacen, tenían allí a unas 12 personas cada una encargada de hacer un accesorio del barco. Entre 2 meses y un año se tiran para hacer cada maqueta. Aunque obviamente hacen varias al mismo tiempo.

Después y tras dar varias vueltas, hemos subido al cráter de un volcán, en el que la vegetación lo había colonizado por completo y tenía un pequeño lago en su interior. Además las vistas de buena parte de la isla desde allí eran casi completas. Para terminar el día hemos ido a la playa de Blue Bay, cercana a Mahebourg, donde estábamos alojados. Típica playa de arena fina de corales, con césped y palmeras, donde en parte de ella los lugareños pasan su día de descanso ya que la otra parte es de los resort privados que hay por todas partes.

A las 6 de la tarde los 2 grupos coincidían en el apartamento y empezaba el periplo del regreso.

El regreso a casa

Zafarrancho general de recogida de ropa y material de buceo. Repaso a la cocina para ver que íbamos a dejar allí y que podíamos comernos en ese momento o llevarnos con nosotros. Oli y Tomás como si de niños con su juego del quimicefa se tratara empezaron a meter en 3 tupperware un engrudo de todo tipo de frutas, yogurt, zumo, miel, cereales y casi cualquier cosa que pasaba por sus manos. Menos mal que aquello que era tan compacto ni pasaba por líquido y en los controles del aeropuerto no lo retuvieron, que era lo que todos pensábamos que iba a pasar.

A las 8 empezó la itinerancia, desde que viniera la furgoneta a recogernos para llevarnos al aeropuerto. Antes de embarcar, reparto de 500 rupias por persona que es lo que nos ha sobrado del dinero común del viaje para que cada uno las gastara en las tiendas. La Romerita apuró hasta el último segundo y casi no entra con nosotros en el embarque.

Primer vuelo de 6 horas, después una parada en el aeropuerto de Dubai de 3 horas y posteriormente otro vuelo de 7 horas hasta Madrid, para llegar a las 13:30. La verdad es que ha sido menos duro de lo esperado, a lo mejor por culpa de Emirates Airlines. Si alguna vez tenéis que elegir entre compañías para volar, no dudéis en hacerlo con ellos, son de otra división. Asientos con más separación, tripulación antenta, simpática y amable, la mejor comida, pantallón individual con juegos y muchísimas películas en castellano. La mejor compañía aérea con la que hemos volado y con diferencia.

Y ya estamos en casa con el décimo primer viaje cumplido, atrás quedan Canarias este, Canarias oeste, Egipto Norte, Egipto Sur, Mozambique-Sudáfrica, SriLanka-Maldivas, Cuba, Ecuador-Galápagos, EEUU-Hawaii, Canadá-México y Reunión Mauricio. Ya son unos cuantos destinos y eso hace que cada vez las cosas nos impacten menos o mejor dicho que la admiración por algo cueste un poco más de conseguir. En cualquier caso las vivencias siempre son intensas y sobre todo lo podrán certificar los que hayan asistido a alguno de estos viajes. Tiempo habrá para analizar este último viaje, que como es normal cada uno lo verá de una forma diferente, pero a la postre como resumen creo que la convivencia ha sido buena, nos hemos reído mucho y nos lo hemos pasado bien y a eso le debemos añadir una isla de Reunión espectacular que recomendamos visitar, un 9 de nota. Un Mauricio que no llega a la altura de la isla vecina pero que merece una nota de 7. Respecto al buceo para alguien que no haya buceado en los destinos arriba comentados sería de un 6 o 7 pero para nosotros con un 5 pelao va que chuta y no merece la pena viajar hasta tan lejos para ello, por lo menos en la época y en los sitios que hemos estado. Eso si, me refiero en exclusiva al buceo, pues navegar al lado de ballenas y que los delfines salten saliendo del agua por completo delante de la proa de tu barco e incluso te puedas meter en el agua con ellos para verlos unos instantes hace que la experiencia si que merezca la pena.

Y para el año que viene, vaya usted a saber… a lo mejor las familias tienen que prepararse para la primera Oceánica Infantil… o igual volvemos a un vida a bordo… o la crisis nos devora y ya solo podemos ir de camping al Escorial… tiempo al tiempo.

Por último, gracias a todos los que nos habéis seguido en este foro y habéis participado ya sea solo leyendo o incluso escribiendo. Aunque obviamente no es lo mismo que haber estado en el viaje y realizarlo ha sido un esfuerzo, ha sido un placer compartirlo con todos vosotros.

Volver a la página anterior