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Afán
de protagonismo.
Pues
parece que el Romerito no se conforma con
la creación de la nueva entrada en
el agua con el equipo que quiere aún
más protagonismo en este viaje y
hoy nos ha deleitado con meter una rueda
del coche en una zanja del arcén
de la carretera, algo que desde Reunión
llevamos vigilando con pulcritud porque
aquí en estas islas las carreteras
las tienen levantadas y los arcenes no existen,
está la carretera y tras la línea
blanco un hueco de un metro de profundidad.
Pues a pesar de ir con extremo cuidado estos
días atrás, Romerito ha decidido
ver que pasaba si metía la rueda
delantera en uno de ellos. No ha destrozado
el palier con la piña que le ha pegado
de milagro pero lo peor es que al pueblo
de Flic en Flac ya no podemos volver del
ridículo que hemos hecho, medio pueblo
ayudando a sacar el coche de la zanja a
mano entre risitas de la canelada manifiesta.
El
día ha comenzado saliendo a las 6:30
de la mañana para recorrer el oeste
de Mauricio. Hemos tenido playas de arena
fina, playas de césped, playas con
cocoteros, tierras de 7 colores, miradores
espectaculares dentro del parque nacional
Black River, montañas emblemáticas
donde los esclavos se escondían cuando
conseguían escaparse y alguna que
otra cascada más, aunque menos espectaculares
que las de Reunión. Resaltar el comentario
de la Romerita… pues yo no se que le ve
la gente a esto de ver un montón
de agua saliendo de una pared… me temo que
ya la hemos llevado a ver demasiadas cascadas.
El
atardecer ha vuelto a ser empalagoso, sentados
en una playa de arena viendo como se metía
el sol en el horizonte reflejándose
en las nubes que tenía por arriba.
Para
lo último dejo lo mejor del día,
que ha sido cuando a mediodía hemos
visitado el lago sagrado Grand Bassin que
está en el interior de un cráter
volcánico y que es como la Meca para
los seguidores de Shiva. Cientos y cientos
de personas haciendo ofrendas de fruta y
comida como sacrificio y oración.
Hasta había un grupo de Hare Krisna
que no ha parado de cantar y tocar sus instrumentos.
La verdad es que ha sido muy peculiar ver
a las familias haciendo sus rituales.
Esto
se esta acabando, mañana será
el último día de buceo.
Na
de Na.
Pues
las 2 últimas inmersiones en el norte
de la isla no nos han deparado gran cosa,
aunque por lo menos no han sido de combate
y la paliza no ha sido tanta. Salvo un lenguado
bien grande mimetizado en una roca a la
perfección que nos ha gustado mucho
el resto has sido bastante escaso. La verdad
que venir hasta Mauricio para bucear no
lo recomendamos mucho y es algo que ya sabíamos
un poco antes de venir.
De
vuelta al apartamento el guía nos
ha invitado comer en un puestecillo cutre
de carretera de dudoso aspecto comida autóctona.
A todos les ha gustado la especie de crepes
enrollado y relleno que nos han dado y por
el momento a nadie le ha sentado mal.
Al
llegar nos hemos encontrado con la sorpresa
de tener que cambiar de casa, pues se ha
estropeado la luz en la mansión que
teníamos. Zafarrancho de recogida
metiendo todo a saco y marchando a la nueva
casa que es algo más modesta.
Hemos
terminado el día a lo grande. Con
eso de que nos ha sobrado dinero nos hemos
ido a un buen restaurante a no pasar penurias
y obviamente a pesar de lo tardones que
han sido nos hemos puesto las botas.
La
Separación
Por
primera vez en el viaje el grupo se ha divido
en 2, por un lado se han quedado en el nuevo
apartamento los Romerito, Almu y Oli, que
han decidido no madrugar y dejar el último
día para descansar y pasar un día
de playa y por otro lado Reyi, Teresa y
yo hemos optado por continuar con el programa
previsto de levantarnos pronto y ver las
últimas cosas que faltaban del interior
de la isla.
En
primer lugar hemos pasado con el coche por
varias poblaciones rurales, después
hemos visitado una casa señorial
criolla de 1830, en el mismo estado y contenido
en el que se encontraba y a su lado, como
no, otras doble cascadas que hacían
un lugar idílico para los que decidieron
aquella zona para plantar su mansión.
Hemos comido un plato criollo que se debe
comer con las manos. Primero nos han traído
un recipiente con agua y una toalla para
que nos laváramos y después
han aparecido con una fuente vacía
pero con una hoja de platanero vacía
encima. A partir de ahí han ido trayendo
montoncitos de distintos tipos de comidas
que han ido depositando en la fuente. Ayudados
con unas tortillas parecidas a las de los
burritos hemos ido cogiendo a pellizcos
todo lo que allí nos habían
puesto.
Después
de comer hemos estado en una tienda museo
de maquetas de barcos, allí aquello
es muy típico y en el aeropuerto
ves a mucha gente con su envoltorio especial
para transportarlo. Ha sido lo mejor del
día, podías quedarte embelesado
con cada barco 10 minutos. Al final, hasta
hemos comprado 3, pero de los más
pequeños claro. Además nos
hemos colado en su almacén y hemos
visto como los hacen, tenían allí
a unas 12 personas cada una encargada de
hacer un accesorio del barco. Entre 2 meses
y un año se tiran para hacer cada
maqueta. Aunque obviamente hacen varias
al mismo tiempo.
Después
y tras dar varias vueltas, hemos subido
al cráter de un volcán, en
el que la vegetación lo había
colonizado por completo y tenía un
pequeño lago en su interior. Además
las vistas de buena parte de la isla desde
allí eran casi completas. Para terminar
el día hemos ido a la playa de Blue
Bay, cercana a Mahebourg, donde estábamos
alojados. Típica playa de arena fina
de corales, con césped y palmeras,
donde en parte de ella los lugareños
pasan su día de descanso ya que la
otra parte es de los resort privados que
hay por todas partes.
A
las 6 de la tarde los 2 grupos coincidían
en el apartamento y empezaba el periplo
del regreso.
El
regreso a casa
Zafarrancho
general de recogida de ropa y material de
buceo. Repaso a la cocina para ver que íbamos
a dejar allí y que podíamos
comernos en ese momento o llevarnos con
nosotros. Oli y Tomás como si de
niños con su juego del quimicefa
se tratara empezaron a meter en 3 tupperware
un engrudo de todo tipo de frutas, yogurt,
zumo, miel, cereales y casi cualquier cosa
que pasaba por sus manos. Menos mal que
aquello que era tan compacto ni pasaba por
líquido y en los controles del aeropuerto
no lo retuvieron, que era lo que todos pensábamos
que iba a pasar.
A
las 8 empezó la itinerancia, desde
que viniera la furgoneta a recogernos para
llevarnos al aeropuerto. Antes de embarcar,
reparto de 500 rupias por persona que es
lo que nos ha sobrado del dinero común
del viaje para que cada uno las gastara
en las tiendas. La Romerita apuró
hasta el último segundo y casi no
entra con nosotros en el embarque.
Primer
vuelo de 6 horas, después una parada
en el aeropuerto de Dubai de 3 horas y posteriormente
otro vuelo de 7 horas hasta Madrid, para
llegar a las 13:30. La verdad es que ha
sido menos duro de lo esperado, a lo mejor
por culpa de Emirates Airlines. Si alguna
vez tenéis que elegir entre compañías
para volar, no dudéis en hacerlo
con ellos, son de otra división.
Asientos con más separación,
tripulación antenta, simpática
y amable, la mejor comida, pantallón
individual con juegos y muchísimas
películas en castellano. La mejor
compañía aérea con
la que hemos volado y con diferencia.
Y
ya estamos en casa con el décimo
primer viaje cumplido, atrás quedan
Canarias este, Canarias oeste, Egipto Norte,
Egipto Sur, Mozambique-Sudáfrica,
SriLanka-Maldivas, Cuba, Ecuador-Galápagos,
EEUU-Hawaii, Canadá-México
y Reunión Mauricio. Ya son unos cuantos
destinos y eso hace que cada vez las cosas
nos impacten menos o mejor dicho que la
admiración por algo cueste un poco
más de conseguir. En cualquier caso
las vivencias siempre son intensas y sobre
todo lo podrán certificar los que
hayan asistido a alguno de estos viajes.
Tiempo habrá para analizar este último
viaje, que como es normal cada uno lo verá
de una forma diferente, pero a la postre
como resumen creo que la convivencia ha
sido buena, nos hemos reído mucho
y nos lo hemos pasado bien y a eso le debemos
añadir una isla de Reunión
espectacular que recomendamos visitar, un
9 de nota. Un Mauricio que no llega a la
altura de la isla vecina pero que merece
una nota de 7. Respecto al buceo para alguien
que no haya buceado en los destinos arriba
comentados sería de un 6 o 7 pero
para nosotros con un 5 pelao va que chuta
y no merece la pena viajar hasta tan lejos
para ello, por lo menos en la época
y en los sitios que hemos estado. Eso si,
me refiero en exclusiva al buceo, pues navegar
al lado de ballenas y que los delfines salten
saliendo del agua por completo delante de
la proa de tu barco e incluso te puedas
meter en el agua con ellos para verlos unos
instantes hace que la experiencia si que
merezca la pena.
Y
para el año que viene, vaya usted
a saber… a lo mejor las familias tienen
que prepararse para la primera Oceánica
Infantil… o igual volvemos a un vida a bordo…
o la crisis nos devora y ya solo podemos
ir de camping al Escorial… tiempo al tiempo.
Por
último, gracias a todos los que nos
habéis seguido en este foro y habéis
participado ya sea solo leyendo o incluso
escribiendo. Aunque obviamente no es lo
mismo que haber estado en el viaje y realizarlo
ha sido un esfuerzo, ha sido un placer compartirlo
con todos vosotros.
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