LA
CIUDAD DE LAS ESTRELLAS
Hasta
ahora es lo más discretito
que hemos visto en el viaje. Es enorme.
Por la tarde solo hemos podido dar
una vuelta con el coche por el barrio
de las mansiones de los actores, la
calle de mayor lujo de la ciudad,
Rodeo Drive, lástima que las
tiendas estaban cerradas, si no...,
si no... si no nada... menudo nivel.
Terminamos dando un paseo por el parque
de la brea, que está en el
mismo centro de la ciudad y es un
lago con brea que parece que acaban
de asfaltar y del que salen constantes
burbujas enormes de emanaciones de
metano. Cenamos en un sito bastante
agradable y bonito, incluso con un
grupo tocando el piano y el saxofón.
Las magdalenas, o muffin como aquí
las llaman, son de a medio kilo cada
una y de allí mismo nos llevamos
unas cuantas para el desayuno del
día siguiente.
Por la mañana, baño
de estrellas en la calle Hollywood
Boulevard, en el teatro chino, donde
nos hemos cruzado con cientos de ellas...
o por lo menos sus nombres en el suelo.
Después hemos dado una vuelta
panorámica del centro antiguo
de la ciudad, es una pena que ya no
nos quedará más tiempo,
pues es lo que tenía pinta
de ser lo más interesante.
Para terminar un par de horas en la
playa de Venice que obedece a su fama,
gente por todas partes, friquis de
varios tipos, vigilantes de la playa,
patinadores, etc. Nos hubiera gustado
haberla disfrutado un tiempo más.
Para seguir con su línea de
incidentes aeroportuarios la Mery
fue detenida en el control y revisada
pues quiso colar, sin darse cuenta,
una navajilla... que obviamente se
tuvo que quedar allí.
Tras 6 horas de vuelo llegamos a nuestro
principal destino, la isla de Oahu
en Hawaii. Honolulu la capital nos
recibió con algunas gotas de
lluvía, esto en un principio
parece Benidorm, esperemos que fuera
de la ciudad sea diferente.
Cuando pensábamos que ya se
había acabado el día
y solo quedaba retirarse a descansar,
mientras hacíamos el check
in en el hotel de Reyi y Vicente,
vivimos todo un telefilme policiaco
en primera persona, aunque ralmente
ha sido la primera vez que hemos pensado
que éramos como el hombre invisible
y eso que íbamos de naranja.
Habíamos dejado el coche en
la puerta mal aparcado y desde la
recepción vemos como se pone
un coche de policia tras él,
perdemos el culo hacia la salida y
no solo había un coche de poli,
teníamos 5 alrededor del nuestro,
no dábamos crédito y
encima los polis que se bajan sin
hacernos ni caso y empieza a cargar
sus pistolas y uno de ellos un pedazo
de fusil como los del Rambo. Ese despliegue
no podía ser por nosotros y
efectivamente no lo era. Había
un pavo en el hotel que se había
peleado con otro y había sacado
una pistola. El caso es que todo ese
pelotón era para buscarlo y
nosotros allí en medio de todo,
siendo invisibles y a la espera de
que nos atendieran no nos quedo otra
que sentarnos a ver el espectáculo...
hasta que se nos cambio la color,
cuando un poli le dice a un tío
de 2 metros que se tire al suelo y
lo encañona con su pistola...
a que no sabéis quienes estaban
en ese momento en línea de
tiro tras el sospechoso????. Silvando
el puente sobre el río Kwai
nos levantamos y nos pusimos a cubierto,
no tiene precio la carita que se le
quedó a alguno. Después
de un buen rato de carreras, polis
sudando como pollos, gente del ascensor
que era encañonada como posible
sospechoso, trincaron al causante
y la fiesta terminó. Seguro
que salimos en los títulos
de crédito de esta peli y por
lo menos sacamos la noche de parking
gratis por el agravio. En fin, menuda
nochecita para el recuerdo...
|
|