SRI
LANKA
INTRODUCCIÓN
Pese a ser una isla pequeña, Sri Lanka
cuenta con varios sobrenombres: Serendib, Ceilán,
Lágrima de India, Isla Resplandeciente,
Isla de Dharma, Perla de Oriente. Esta colorista
colección revela su riqueza y belleza,
así como la intensidad del afecto que ha
suscitado en sus visitantes. Durante siglos, sedujo
a los viajeros, que regresaban a sus hogares con
encantadoras imágenes de una lánguida
isla tropical, de una espiritualidad y serenidad
tan profundas que entró en el imaginario
occidental como el Tahití del este. Por
desgracia, se trata de la misma isla que, durante
más de una década, ha estado afectada
por un feroz conflicto étnico y religioso.
La contienda ha hecho mella en el exotismo más
persistente y el nombre de Sri Lanka ha quedado
grabado a fuego en las mentes occidentales como
la Irlanda del Norte del océano Índico
INFORMACIÓN
PRÁCTICA
Nombre oficial: República Socialista Democrática
de Sri Lanka
Superficie: 66.000 km²
Población: 19 millones hab.
Capital: Colombo (2.000.000 hab.)
Nacionalidades y etnias: 74% cingaleses, 18% tamiles,
7% árabes, 1% otros Idioma: cingalés,
tamil, inglés
Religión: 69% budistas, 15% hindúes,
8% musulmanes, 8% cristianos
Régimen político: democracia
Presidente: Mahinda Rajapakse
Primer Ministro: Ratnasiri Wickremanayake
PIB: 48.1 billones de dólares
PIB per cápita: 2,500 dólares
Crecimiento anual: 4,7%
Inflación: 9,3%
Situación: Sur de Asia, isla en el Océano
Indico, al sur de la India
Pasaporte: Pasaporte válido durante al
menos seis meses desde la fecha de su entrada
al país.
Visados:
Todas las personas necesitan un visado para visitar
Sri Lanka. Los nacionales de los países
europeos podrán obtener un visado de 30
días a partir de la fecha de llegada al
aeropuerto de Colombo (válido sólo
para visitas turísticas)
Tipos
de visado y precios : Visado turístico
y visado de negocios: 67USD aprox. Las tarifas
varían según la nacionalidad; para
obtener más información contactar
con la representación de Sri Lanka en su
país.
Requisitos de solicitud : (a) Pasaporte con una
validez de al menos 6 meses desde la fecha de
entrada. (b) Impreso de solicitud cumplimentado.
(c) Dos fotografías de pasaporte firmadas
en la parte posterior por el solicitante. (d)
El visado se paga en efectivo (también
se puede enviar por correo), por giro postal y
orden bancaria a la dirección pertinente.
(e) Un sobre con el nombre y la dirección
del interesado, además de los sellos adecuados
para devolver el pasaporte por correo certificado.
(d) Prueba de solvencia económica para
cubrir los gastos de la estancia (mínimo
de 30USD al día). (d) Billete de salida/regreso.
Condiciones sanitarias: cólera, hepatitis
y malaria
Hora local: GMT-5,5
Electricidad: 230-40 V, 50 Hz Los enchufes son
redondos y de tres clavijas, con instalación
eléctrica de bayoneta.
Pesos y medidas: sistema métrico
Turismo: 400.000 visitantes en 1994
COMPRAS
Los artículos que se indican a continuación
pueden ser importados a Sri Lanka por personas
mayores de 18 años sin declararlos en aduana:
200 cigarrillos ó 50 puros ó 340gr
de tabaco; 2 botellas de vino y 1,5 1 de licor,
una pequeña cantidad de perfume y 250ml
de colonia.
Artículos
prohibidos: Armas de fuego, explosivos y armas
peligrosas, marfil, antigüedades, estatuas
y otras joyas; libros antiguos; animales/pájaros/reptiles
(muertos o vivos) o sus partes; caucho, plantas
de cocotero; drogas peligrosas.
Nota:
(a) Sólo dos miembros de una misma familia
que viajen juntos podrán importar los artículos
mencionados con anterioridad. (b) Los objetos
personales de valor (incluyendo joyas) deben ser
declarados a la llegada a Sri Lanka. (c) No hay
exención de pago de impuestos por regalos.
(d) El dinero de Sri Lanka que no se haya utilizado
debe cambiarse al regreso. Está prohibido
abandonar el país con dinero en efectivo
superior a 250LKR.
Qué comprar:
Piedras preciosas procedentes de las minas de
Ratnapura. Ceylan es famosa sobre todo por sus
zafiros, a veces estrellados y por sus rubíes,
amatistas. Entre las piedras semipreciosas, piedras
de luna y granates. (Se puede hacer ver por un
experto gratuitamente cualquier piedra comprada
en la State Gem Corporation, en Colombo.) «Batiks»
de todos los colores, con motivos originales,
ejecutados a mano siguiendo una técnica
particular. Saris de algodón. Filigranas
en plata de Kandy; las que son en oro, fabricadas
casi exclusivamente en Jaffna, son más
bien raras. Concha de tortuga, especialidad de
la región de Galle (cajas, polveras, collares).
Cestería ejecutada con distintos tipos
de hojas y juncos (Kalutara y Jaffna). Objetos
antiguos: máscaras, esculturas, joyas;
anticuarios en Colombo y en Kandy. Máscaras
talladas y pintadas en Ambalangoda. Objetos de
laca cerca de Urkuwella y de Hapuvida (rojo, amarillo,
verde y negro, aplicado sobre madera).
Teléfono:
Conexión Directa Internacional en las ciudades
principales. Código telefónico:
94. Las tarjetas de teléfono se compran
en las oficinas de correos y en comercios.
Teléfonos
móviles: La cobertura es bastante buena,
aunque de una calidad media.
Internet:
Hay Internet en los principales pueblos y centros
turísticos, así como cibercafés.
Convenciones
sociales: El saludo habitual es un simple apretón
de manos. Se suele ofrecer té a los invitados
y rechazarlo es muestra de mala educación.
La puntualidad es importante. Un pequeño
obsequio del país de procedencia. La vestimenta
occidental e informal es adecuada, excepto en
los templos budistas, donde se debe vestir ropa
más sobria, que cubra las piernas y la
cabeza. En general, los visitantes deben vestir
con decoro en cualquier lugar religioso y siempre
hay que despojarse de sombreros y zapatos. No
es necesario que los varones vistan chaqueta y
corbata por la noche, a menos que se trate de
un acto social formal, donde se aconseja vestir
traje ligero.
CUÁNDO
IR
Desde un punto de vista climático, la mejor
época para el viaje (la seca) está
comprendida entre los meses de diciembre y marzo
para las costas occidental, septentrional y el
territorio montañoso; en cambio, el período
ideal para desplazarse a la costa oriental abarca
los meses de mayo a septiembre. Los meses de diciembre
a mayo registran una gran afluencia de turistas
extranjeros, la mayoría de los cuales escapan
del invierno europeo.
Viajar fuera de temporada tiene sus ventajas:
no sólo desaparecen las multitudes, sino
que se reducen considerablemente los precios de
los billetes de avión y del alojamiento.
Por otro lado, tampoco está lloviendo todo
el tiempo. Los arrecifes protegen una zona de
playa y consiguen que el baño sea factible
en lugares como Hikkaduwa, que puede resultar
un enclave bastante agradable durante la temporada
de los monzones.
FIESTAS
Y CELEBRACIONES
Sri Lanka celebra un amplio abanico de festividades
budistas, hinduistas, cristianas y musulmanas.
El Esala Perahera de Kandy (en torno a julio o
agosto) constituye el espectáculo al aire
libre más importante y cuenta con la participación
de portadores de antorchas, malabaristas con látigos,
bailarines, tambores y elefantes iluminados como
inmensos pasteles de cumpleaños. El punto
culminante es la procesión en honor de
la Reliquia del Sagrado Diente de Kandy. La segunda
celebración en importancia, el Duruthu
Perahera (enero), tiene lugar en Colombo y conmemora
la visita de Buda a Sri Lanka.
Entre otras festividades, se incluyen el Día
Nacional (febrero), que se celebra con desfiles,
bailes y concursos nacionales; Año Nuevo
(marzo-abril), conmemorado con carreras de elefantes,
concursos de cocos y luchas de almohadas; Vesak
(mayo), un festival sagrado que coincide con la
luna llena y conmemora el nacimiento, muerte e
iluminación de Buda; el festival hinduista
de Vel (julio-agosto), en Colombo, donde el carro
ceremonial de Skanda, el Dios de la Guerra se
transporta entre dos templos; y la festividad
del Kataragama (julio-agosto), mayoritariamente
hindú, donde los devotos se someten a un
amplio ritual de purificación.
DINEROS
Y PRECIOS
Moneda: rupia de Sri Lanka
Comidas
• Presupuesto bajo: entre 50 y 250 rupias
• Presupuesto medio: entre 250 y 450 rupias
• Presupuesto alto: a partir de 450 rupias
Alojamiento
• Presupuesto bajo: entre 300 y 600 rupias
• Presupuesto medio: entre 600 y 1500 rupias
• Presupuesto alto: a partir de 1500 rupias
Sri
Lanka sigue siendo un país económico.
Los visitantes con presupuesto muy reducido pueden
viajar cómodamente con menos de 20 dólares
diarios si se alojan con las comodidades mínimas
o en habitaciones dobles, se desplazan en autobús
y no comen en restaurantes de lujo. Para subir
un poco el nivel, es necesario añadir entre
5 y 10 dólares por dormir en agradables
residencias o unos 100 dólares diarios
si desea recibir un tratamiento completo de cinco
estrellas.
El dólar es la moneda idónea. Resulta
cada vez más frecuente ver cajeros automáticos,
sobre todo en las ciudades más importantes,
pero salvo en Colombo y Kandy, es poco probable
que estas máquinas acepten tarjetas internacionales.
El pago con tarjeta de crédito está
muy extendido y en los principales bancos se puede
retirar dinero con tarjeta.
Los establecimientos de precio medio y elevado
suelen añadir un 10% por el servicio al
importe del alojamiento y la comida, así
que no hay necesidad de dejar propina. Tampoco
es necesario aumentar las tarifas de los taxis
o de los coches de tres ruedas. Los porteros de
los hoteles suelen obtener entre 10 y 20 rupias
por cada maleta pesada. En general, los precios
están sujetos a negociación en Sri
Lanka, pero el regateo no debe considerarse una
lucha a muerte.
QUÉ
VER
Colombo, la mayor ciudad de la isla, resulta una
población ruidosa, frenética y un
tanto alocada. Por suerte, las averías,
el tráfico paralizado y los cortes del
suministro eléctrico se reciben encogiéndose
de hombros y esbozando una sonrisa. El lema nacional
parece ser no hay problema; ciertamente, la única
frase que todo el mundo sabe y puede decir. A
pesar de que la ciudad no resulta tan interesante
como otras muchas zonas de la isla, sigue siendo
un lugar colorista que merece la pena visitar.
Orientarse en Colombo resulta relativamente sencillo.
Al norte, se extiende el distrito Fort, el centro
de negocios del país, donde abundan los
grandes almacenes, librerías, oficinas
de líneas aéreas y está ubicada
la sede del Banco Central. De igual modo, el distrito
cuenta con numerosos centros de interés
turístico, como la torre del reloj, un
antiguo faro, la residencia del presidente (conocida
entre como la Casa de la Reina) y un grupo de
edificios coloniales que confieren al lugar una
aureola de antiguo imperio.
Justo al sur de este punto, se localiza Galle
Face Green, un paseo marítimo con vegetación
esporádica salpicado de partidos de cricket,
aficionados a las cometas y citas de enamorados.
Los jardines Cinammon, más al sur, constituyen
el barrio residencial más moderno de Colombo,
con mansiones elegantes, calles bordeadas por
árboles y el parque de mayor tamaño
de la ciudad. Al este del distrito Fort se encuentra
el distrito del bazar Pettah. Merece la pena perderse
por sus calles; sorprende la profusión
de artículos: frutas, verduras, carne,
gemas, oro, plata, cobre y quincallería.
Los aficionados al arte no deben perderse el Museo
Nacional, que alberga una buena colección
de piezas históricas; la Galería
de Arte, centrada en retratos y exposiciones temporales
de artistas locales; así como las numerosas
mezquitas y templos budistas e hinduistas de la
ciudad. También se puede explorar la fauna
de la isla en el zoológico de Dehiwala.
El momento culminante es el espectáculo
de elefantes que se representa por la tarde. La
playa auténtica más cercana está
situada a los pies del Monte Lavinia, un desvaído
centro turístico 10 km al sur de la ciudad.
La vida nocturna es prácticamente inexistente,
aunque una visita al cine en el distrito Fort
constituye toda una experiencia.
Anuradhapura
Anuradhapura constituye la primera capital de
Sri Lanka, un potente símbolo de poder
cingalés y, entre las ciudades antiguas,
destaca como la más extensa e importante.
Se convirtió en capital en 380 a.C. y,
durante más de mil años, los reyes
cingaleses gobernaron desde esta gran ciudad.
Sus impresionantes vestigios fueron descubiertos
a principios del siglo XIX y, desde entonces,
se encuentran en proceso de restauración.
Se extienden por el oeste y norte de la moderna
ciudad de Anuradhapura.
El emplazamiento más sacrosanto de la ciudad
es el Sagrado Árbol Bo, un esqueje del
árbol donde Buda recibió su iluminación.
Se cree que el Thuparama Dagoba, el templo más
antiguo de los muchos que existen en Anuradhapura,
contiene la clavícula derecha de Buda.
El Jetavanarama Dagoba destaca como la mayor estructura
en pie y puede que, en su día, alcanzara
más de cien metros de altura y tuviera
capacidad para acoger unos tres mil monjes. Igualmente,
la ciudad cuenta con museos que invitan a la exploración,
estanques gemelos maravillosamente restaurados
que los monjes utilizaban en baños rituales
e inmensos depósitos construidos para transportar
agua de riego a los cultivos de arroz. La bicicleta
es el medio más adecuado para explorar
la zona.
En su mayoría, los vestigios de la antigua
Polonnaruwa, una ciudad a orillas de un lago situada
75 km al sureste de Anuradhapura, datan del reinado
de la dinastía india Chola, en los siglos
XI y XII, aunque cubren un emplazamiento más
compacto y se encuentran en excelente estado.
Anuradhapura se localiza 250 km al norte de Colombo.
Entre ambas ciudades funcionan numerosos autobuses
diarios; se puede optar por tomar un autobús
antiguo o bien uno interurbano con aire acondicionado.
Asimismo, existe un servicio de trenes hasta Anuradhapura,
aunque funciona dependiendo de la situación
del país en el norte.
Sigiriya
La espectacular fortaleza maciza de Sigiriya constituye
un baluarte inexpugnable, un retiro monástico
y una galería de arte en la roca. Erigida
en el siglo V para rechazar una temida invasión,
está emplazada en lo alto de una roca elevada
a 200 m de altura y en el momento álgido
de su gloria debió de ser una construcción
similar a un chateau europeo plantado en medio
de Ayers Rock. Cuenta con jardines acuáticos,
frescos de doncellas realizados en la roca que
datan del siglo V, y un muro de mil años
de antigüedad con inscripciones de los visitantes,
un par de enormes garras de león de piedra
y vistas impresionantes.
Para llegar hasta Sigiriya desde Colombo, debe
tomarse el autobús que tiene parada en
Dambulla y, desde allí, cualquiera de los
que salen cada hora hacia la fortaleza de piedra,
a 191 km de distancia.
Hikkaduwa
Hikkaduwa destaca como el complejo turístico
playero más desarrollado, aunque en la
actualidad tenga un aspecto abandonado. Dispone
de una gran variedad de alojamientos, buenos restaurantes
y agradables playas con establecimientos de comida
económica. Cabe la posibilidad de bucear
en un santuario coralino atractivo y de fácil
acceso, practicar submarinismo en restos de naufragios
localizados en la bahía, realizar excursiones
en embarcaciones con fondo de cristal y practicar
surfing en buenas condiciones. Se trata de un
lugar tranquilo, muy similar a los muchos complejos
turísticos asiáticos que gozan de
gran popularidad entre los viajeros occidentales.
De igual modo, existen numerosas tiendas de artesanía
que satisfacen los caprichos de los turistas,
un templo budista, un lago cercano con abundantes
aves y un poco de tráfico peligroso que
se precipita a toda velocidad por la calle principal.
Con una elevada frecuencia de paso, unos autobuses
recorren los 87 km hasta la costa desde Colombo,
o bien funcionan cuatro trenes expresos diarios
que merece la pena considerar. Asimismo, existen
unos pocos trenes lentos, pero pueden tardar de
tres a cuatro horas.
Galle
El puerto de Galle, considerado por algunos la
ciudad bíblica de Tarquish, ilustra de
un modo magnífico la solidez de la presencia
holandesa en Sri Lanka. El fortín holandés,
erigido en 1663, ha soportado los estragos del
tiempo. Sus murallas macizas rodean el promontorio
que constituye la parte antigua de Galle y sus
muros ofrecen protección a recias casas
holandesas, museos e iglesias. Esta zona disfruta
de un ambiente tranquilo y relajado, que casi
parece distanciarse del discurrir de la historia.
El New Oriental Hotel, construido por los gobernadores
holandeses en 1684, constituye una joya colonial
con una bar de maravilloso ambiente pintoresco.
En las cercanías, se divisa la diminuta
franja de una playa apta para darse un chapuzón,
aunque muchos viajeros prefieran proseguir por
la costa hacia las excelentes playas de Unuwatuna,
Weligama y Tangalla.
Infinidad de público y autobuses privados
recorren en todas direcciones el tramo de 107
km entre Colombo y Galle, así como numerosos
trenes exprés diarios.
OTRAS
RUTAS
Yala West
Yala West constituye uno de los pocos parques
nacionales de Sri Lanka que permanece abierto
a los viajeros. Se extiende por casi 1.000 km²
de matorrales, lagunas y afloramientos rocosos
al sureste del país y se trata de un lugar
particularmente adecuado para contemplar elefantes.
Asimismo, constituye el hábitat de leopardos,
osos, ciervos, cocodrilos, jabalíes, monos,
búfalos y pavos reales salvajes. La mejor
opción consiste en alquilar un todoterreno
con conductor en Tissamaharama y llegar allí
al amanecer o al anochecer. En las cercanías,
se halla el Parque Nacional de Bundala, uno de
los lugares más apropiados para la observación
de aves. Yala West se encuentra cerrado en septiembre
y, por lo general, también parte de agosto
y octubre. Cuando está abierto, la mejor
forma de llegar consiste en tomar un autobús
en la ciudad costera de Tissamaharama, a 241 km
de Colombo, y alquilar un todoterreno con conductor.
Si se dispone de carné de conducir, simplemente
deberá conducir hasta la puerta principal,
abonar el importe de la entrada y las tasas del
seguro
ACTIVIDADES
Por toda la costa suroccidental, es posible encontrar
playas idóneas para la práctica
de la natación. Hikkaduwa cuenta con lugares
excelentes para el submarinismo, el buceo y el
surfing; Unawatuna ofrece buenas posibilidades
para un agradable buceo, mientras que el río
Bentota resulta el lugar adecuado para navegar,
practicar windsurf y esquí acuático.
Para practicar senderismo, se recomienda escalar
el pico de Adán o caminar por la meseta
de las Llanuras Horton, de un extraño silencio,
cerca de Nuwara Eliya, para ver el descenso de
700 m en el Fin del Mundo
HISTORIA
Los primeros pobladores de Sri Lanka fueron los
veddas nómadas. La leyenda los vincula
a los yakkhas, unos demonios conquistados por
los cingaleses alrededor de los siglos V o VI
a.C. Varios reinos cingaleses, entre los que se
incluía Anuradhapura, al norte, se afincaron
en la isla durante el siglo IV a.C. Mahinda, hijo
de Asoka, emperador indio de la dinastía
Maurya, introdujo el budismo en el siglo III a.C.,
y este credo enseguida se convirtió en
religión oficial y foco de un intenso nacionalismo.
Anuradhapura no constituía una fortaleza
inexpugnable. Durante los siguientes mil años,
repetidas invasiones procedentes del sur de la
India harían de Sri Lanka una zona de permanentes
luchas por el poder dinástico.
Los portugueses llegaron a Colombo en 1505 y obtuvieron
un monopolio de valor incalculable sobre el comercio
de especias. Hacia 1597, los colonizadores se
habían hecho con el control formal de la
isla. No obstante, no lograron desplazar al poderoso
reino cingalés de Kandy, que consiguió
el apoyo de los holandeses para expulsar a los
portugueses en 1658. Los holandeses estaban más
interesados en el comercio que en la religión
o la tierra, así que, en 1796, no ofrecieron
demasiada resistencia cuando los británicos
llegaron a la isla. Éstos menoscabaron
la soberanía Kandy y, en 1853, se convirtieron
en la primera potencia europea que gobernaba la
totalidad de la isla. Florecieron las plantaciones
de café, té, canela y coco (donde
trabajaban tamiles procedentes del sur de la India)
y se introdujo el inglés como lengua nacional.
Finalmente, Sri Lanka, conocida entonces como
Ceilán, obtuvo la independencia completa
como dominio miembro de la Commonwealth británica
en 1948. El gobierno puso en práctica políticas
de corte socialista, reforzando los servicios
sociales y manteniendo fuerte la economía,
pero también privó del derecho al
voto a 800.000 tamiles que trabajaban en las plantaciones.
En 1956, resultó vencedor el nacionalista
cingalés Solomon Bandaranaike, impulsor
de unas leyes de supremacía cingalesa en
el parlamento que convirtieron al cingalés
en idioma oficial y reservaban los mejores puestos
de trabajo a los miembros de esta etnia. En parte,
puso en práctica estas medidas para compensar
el desequilibrio de poder que existía entre
la mayoría cingalesa y la élite
de habla inglesa y educación cristiana.
Sin embargo, esta política enfureció
a la minoría de hindúes tamiles,
que empezó a ejercer presión para
conseguir un sistema de gobierno federal con mayor
independencia para las regiones tamiles del norte
y este.
Los conflictos étnicos y religiosos del
país datan de esta época y se han
ido agravando a medida que se ha intensificado
la lucha por la riqueza y el trabajo. En 1959,
un monje budista asesinó a Bandaranaike
cuando trataba de reconciliar a las dos comunidades.
Le sucedió su viuda, Sirimavo, que se convirtió
en la primera mujer que ocupaba el cargo de primera
ministra. Continuó con la política
socialista de su marido, pero la economía
fue de mal en peor. En 1971, una revuelta mal
organizada, instigada por los maoístas
cingaleses del JVP se saldó con miles de
muertos. Un año después, el país
se convirtió en una república y
adoptó el nombre oficial de Sri Lanka.
En 1972, la constitución declaró
formalmente al budismo como principal religión
oficial y se redujeron las plazas para los tamil
en la universidad. El subsiguiente malestar social
condujo a decretar el estado de emergencia en
las regiones tamiles. Las fuerzas de seguridad
cingalesas se enfrentaron a jóvenes tamiles,
que iniciaron la lucha por la independencia de
su patria. En 1971 resultó elegido Junius
Richard Jayewardene, que ascendió el tamil
a la categoría de lengua nacional en las
regiones tamiles. De igual modo, concedió
a los tamiles un mayor control del gobierno local,
pero la violencia se disparó sin control.
Cuando los secesionistas de Liberación
de los Tigres de Tamil Eelam (LTTE) hicieron volar
por los aires una patrulla del ejército
en 1983, los grupos cingaleses iniciaron dos días
de disturbios que causaron la muerte de miles
de tamiles, así como el incendio y saqueo
de numerosas propiedades. Después de estos
sucesos, ya no había marcha atrás.
Muchos tamiles se desplazaron hasta las regiones
del norte, de mayoría tamil y los cingaleses
empezaron a abandonar la zona de Jaffna. Los secesionistas
tamiles reclamaron el tercio norte del país
y la costa oriental. Poseían una abrumadora
mayoría en el norte, aunque en el sur la
proporción de tamiles estaba igualada a
la de musulmanes y cingaleses. La violencia se
agravó y se produjeron intimidaciones y
matanzas por ambas partes.
Hacia 1985, 50.000 habitantes de Sri Lanka estaban
recluidos en campos de concentración, y
cien mil tamiles se encontraban exiliados en campos
situados en el estado indio de Tamil Nadu. La
economía se resintió a medida que
la afluencia de turismo disminuía. El precio
del té cayó en picado, los países
que entregaban ayuda económica amenazaron
con retirar su apoyo por las violaciones de los
derechos humanos. En 1987, cuando las fuerzas
gubernamentales hicieron retroceder a los tamiles
hasta la ciudad de Jaffna, el malestar tamil en
el sur de la India y la presión interna
sobre el gobierno de este país hicieron
temer una invasión por parte del mismo.
Jayewardene llegó a un acuerdo con el entonces
primer ministro indio Rajiv Gandhi en virtud del
cual el ejército de Sri Lanka se retiraría
y una fuerza pacificadora india (la IPKF) mantendría
el orden en el norte y desarmaría a los
Tigres. Un acuerdo que, en teoría, parecía
razonable, falló al ponerse en práctica,
puesto que los cingaleses y los musulmanes del
sur se amotinaron por la ocupación india
y la capitulación de los no tamiles en
el este. Los Tigres atacaron a los cingaleses,
la IPKF atacó a los Tigres y la situación
en Sri Lanka se convirtió en un atolladero
de inevitable violencia.
En 1989, cuando parecía que la IPKF lograba
mantener el control del norte, estalló
una rebelión cingalesa en el sur y el JVP
orquestó una serie de huelgas y asesinatos
políticos. El país se hallaba en
un impasse cuando el gobierno de Sri Lanka, liderado
por Ranasinghe Premadasa, trató de granjearse
las simpatías del JVP para conseguir que
este grupo entrara a formar parte de la vida política.
Cuando la estratagema fracasó, Premadasa
soltó escuadrones de la muerte que asesinaron
a los sospechosos de pertenecer al JVP y lanzaron
los cadáveres en ríos. Así
comenzó un reinado del terror que se prolongó
durante tres años y ocasionó al
menos 30.000 muertos. La IPKF, que en su momento
álgido se componía de 80.000 hombres,
abandonó su ingrata misión en 1990.
Los Tigres habían aceptado un alto el fuego,
pero la violencia no tardó mucho en recrudecerse
cuando un grupo tamil disidente declaró
de modo unilateral la independencia de su patria.
El gobierno de Sri Lanka ha alternado soluciones
políticas con ofensivas militares y ninguna
de ellas ha supuesto el fin de las matanzas y
el terrorismo. En 1991, un terrorista suicida
tamil asesinó a Rajiv Gandhi y Premadasa
corrió la misma suerte en 1993. Un año
después, Chandrika Bandaranaike Kumaratunga
se convirtió en primera ministra, cuando
el Partido de la Alianza Popular derrotó
al Partido de Unidad Nacional en las elecciones
parlamentarias de agosto. En 1995, Chandrika fue
elegida presidenta y, por segunda vez desde 1959,
su madre Sirimavo Bandaranaike ocupó el
cargo de primera ministra.
Los Tigres rompieron de modo unilateral una tregua
acordada a principios de 1995. El gobierno respondió
con una operación militar masiva que se
apoderó de la península de Jaffna
y expulsó de la ciudad tanto a los Tigres
como a la población tamil. Cuando las iniciativas
gubernamentales que pretendían calmar a
la población tamil fueron relativamente
bien recibidas y la violencia de los Tigres quedó
sofocada, parecía que Sri Lanka se hallaba
en el camino hacia una paz duradera. Pero los
Tigres se reagruparon y, hacia mediados de 1996,
ya estaban en disposición de emprender
mortíferos ataques contra las tropas gubernamentales
emplazadas al norte de Sri Lanka y acciones terroristas
en Colombo. La violencia alimentó la oposición
cingalesa a firmar la paz con los tamiles, un
hecho que, a su vez, desilusionó a la mayoría
de habitantes de la isla, desesperada por alcanzar
el fin de la violencia.
A principios del nuevo milenio, los Tigres tamiles
seguían tratando de recuperar la península
de Jaffna y sus terroristas suicidas seguían
matando a transeúntes por toda la isla,
sobre todo en Colombo. A mediados de octubre de
2000, la matanza de 26 prisioneros tamiles desarmados
a manos de una muchedumbre cingalesa en la región
montañosa de Bandarawela dejó al
descubierto la poca (o ninguna) sensibilidad de
algunos de los contendientes; los asesinatos trajeron
aparejados violentas manifestaciones y ataques
como represalia, que arrastraron hasta el corazón
del conflicto a la relativamente tranquila región
central. Entre noviembre y diciembre de 2000,
los intentos de Noruega para actuar de mediadora
en unas conversaciones de paz entre el gobierno
y los Tigres trajeron alguna esperanza a la región
y, en una primera ronda de conversaciones, el
enviado de paz se entrevistó por separado
con los líderes de ambas partes.
Chandrika Kumaratunga, elegida la primera mujer
presidenta de Sri Lanka en 1994, obtuvo un segundo
mandato en las elecciones de diciembre de 1999.
Días antes del plebiscito, fue objetivo
de un terrorista suicida del LTTE, que le ocasionó
la pérdida de visión en un ojo.
En las elecciones de octubre de 2000, el Partido
de la Alianza liderado por Kumaratunga acabó
con el impasse en que había entrado el
país, cuando ningún partido único
consiguió una mayoría suficiente
para formar gobierno con el apoyo de dos partidos
menores. La muerte de más de sesenta personas
durante la campaña electoral arruinó
las elecciones y la muerte, el 10 de octubre,
de Sirimavo Bandaranaik, la primera mujer que
llegó al cargo de primera ministra y condujo
al país hacia la república en 1972,
suscitó un profundo dolor entre la población.
Chandrika Kumaratunga renovó su mandato
en diciembre de 1999. Días antes de la
votación, la presidenta y líder
de la colación Alianza del Pueblo fue el
objetivo de un ataque suicida con bomba de los
LTTE en el que perdió la visión
de un ojo. En diciembre de 2001, Ranil Wickramasinghe,
que perdió las elecciones de 1999, se convirtió
en primer ministro cuando el Partido Nacional
Unido barrió en las elecciones al parlamento.
Con este hecho se podría haber llegado
a un punto muerto entre el parlamento y el poder
ejecutivo al tratar de la inflación, la
alta tasa de desempleo, la escasez de infraestructuras
y, por supuesto, los 18 años de guerra
civil, pero las imprevistas conversaciones de
paz con los LTTE facilitaron la cooperación
en el proceso político.
Las conversaciones de paz, con la intermediación
de una delegación noruega, inspiraron un
mes de alto al fuego el 24 de diciembre de 2001
(el primero en siete años), renovado en
enero de 2002. Con el levantamiento del embargo
que llevaba siete años sufriendo el territorio
controlado por los LTTE, parecía que la
paz era posible. Pero el proceso de paz se estancó
en 2003, y a mediados de 2004 se temía
que se iba a bloquear completamente, cuando una
suicida explotó su bomba en un edificio
gubernamental de Colombo.
En 2004, el tsunami devastó la costa del
país, dejando más de 30.000 muertos.
CULTURA
La tragedia de Sri Lanka proviene de su intolerancia
étnica y de lecturas militantes de la filosofía
religiosa. La mayoría de cingaleses profesan
la religión budista, los tamiles practican
el hinduismo en su mayor parte y existen importantes
minorías musulmanas y cristianas burgher
(descendientes de los colonizadores holandeses).
Los cingaleses hablan cingalés, los tamiles
se comunican en tamil y los burghers suelen emplear
el inglés. Los musulmanes están
diseminados por toda la isla y se les considera
descendientes de los primeros comerciantes árabes
o indios. En su mayoría, se han mantenido
al margen del conflicto civil, aunque se han producido
enfrentamientos entre musulmanes y tamiles en
el este. Los tamiles de las regiones montañosas
pertenecen a las castas inferiores; los trajeron
los británicos para trabajar en las plantaciones.
Tienen muy poco en común con los tamiles
del norte, que viven en Sri Lanka desde hace más
de mil años. Por lo general, los tamiles
de las regiones montañosas han conseguido
evitar verse implicados en el actual conflicto
étnico.
La arquitectura, escultura y pintura clásicas
de Sri Lanka siguen el estilo budista en su mayoría.
La campiña está salpicada de stupas
y también existen numerosas esculturas
de Buda extremadamente grandes, sobre todo en
Aukana y Buduruvagala. Anuradhapura y Polonnaruwa
poseen el legado arqueológico más
impresionante, aunque Kandy constituye el centro
cultural más floreciente de la actualidad.
Entre los vestigios coloniales destacan fortalezas,
canales e iglesias holandesas, residencias, clubes
y juzgados británicos. Galle constituye
la ciudad colonial más bella de la isla.
Las danzas cingalesas son similares a las danzas
indias, aunque se basan en la acrobacia, la habilidad
y el simbolismo para desarrollar sus narraciones.
Kandy resulta un buen lugar para contemplar danzas
del interior; en cambio, Colombo o Ambalangoda
son los enclaves idóneos para presenciar
el exorcismo ritualista de la danza del diablo.
El teatro folclórico combina la danza,
las obras dramáticas con disfraces, los
tambores y rituales de exorcismo para recrear
con fidelidad el folclore de Sri Lanka. La talla
de madera, el tejido, la cerámica y la
metalistería constituyen oficios artesanales
muy desarrollados y Sri Lanka ha adquirido un
especial renombre por sus gemas. Ambalangoda es
el lugar adecuado para contemplar máscaras
de Sri Lanka, mientras que el centro de la industria
gemológica se localiza en Ratnapura.
El arroz y el curry -a menudo, muy picante- dominan
en las horas de las comidas, que también
suelen incluir pequeños platos de verduras,
carne y pescado como acompañamiento. La
oferta también comprende platos de curry
indios, como el thali vegetariano, el biriyani
de sabor delicado y el kool, una combinación
de verduras fritas y secadas al sol. Los hoppers,
parecidos a las crepes y acompañados de
huevo y miel o yogur, constituyen un tentempié
propio de Sri Lanka. Las ciudades costeras cuentan
con un pescado excelente y a muchos viajeros les
gusta probar el delicioso atún de la zona.
La oferta de fruta tropical es muy variada, el
té resulta excelente y la cerveza, aceptable.
ENTORNO
Y AMBIENTE
El territorio de Sri Lanka tiene forma de lágrima
gigante, que cae desde el extremo meridional del
vasto subcontinente indio. Está separado
de la India por el estrecho de Palk, de 50 km
de anchura, aunque un conjunto de islotes coralinos,
conocidos como el Puente de Adán, se encuentra
diseminado de tal modo que casi forma un puente
terrestre entre ambos países. La isla posee
unas dimensiones de sólo 350 km de longitud
y 180 km de anchura en los puntos más extremos
y su tamaño resulta similar al de Irlanda
o Tasmania.
En la mitad sur de la isla domina un terreno montañoso
escarpado de gran belleza. La totalidad de la
mitad norte comprende una gran llanura que se
extiende desde el borde de la región montañosa
hasta la península de Jaffna. El monte
de mayor altura es el Pidurutalagala, en las cercanías
de Nuwara Eliya; el río más largo,
el Mahaweli, fluye desde el centro para desembocar
en el océano Índico, en Trincomalee.
Las mejores playas se encuentran en las costas
suroccidental, meridional y suroriental.
En los espesos bosques tropicales del suroeste
abunda el ébano, la madera de teca, las
asclepias y unas orquídeas espectaculares.
En las tierras altas, frescas y húmedas,
predominan los pastos resistentes, los rododendros
y los bosques raquíticos; en cambio, en
las zonas áridas del norte sobreviven los
arbustos y los pastizales. El país cuenta
con una profusa fauna, entre la que destacan el
omnipresente elefante, así como leopardos,
ciervos, monos, perezosos, jabalíes, cobras,
cocodrilos, dugones y tortugas. La isla constituye
un importante refugio estacional para aves migratorias.
La mejor época para avistar pájaros
comprende los de enero a abril.
Sri Lanka constituye un país típicamente
tropical con estaciones seca y húmeda bien
diferenciadas, aunque el panorama se complica
un poco por el hecho de que el país está
afectado por dos monzones: la temporada del Yala
(entre mayo y agosto), cuando el monzón
del suroeste lleva la lluvia hasta las regiones
meridional, occidental y central; y la temporada
del Maha (entre octubre y enero), cuando el monzón
del noreste lleva la lluvia al norte y este de
la isla. Las temperaturas en las costas bajas
se mantienen elevadas todo el año, pero
enseguida descienden con la altitud y en los terrenos
montañosos, donde parece que siempre sea
primavera. Las temperaturas más elevadas
se registran entre marzo y junio, mientras que
el período que comprende los meses de noviembre
hasta enero suele ser el más fresco del
año. En el sur, suroeste y tierras altas
centrales se registran las mayores precipitaciones;
las regiones más septentrionales y el norte
de la zona central son lugares muy secos. Los
meses de diciembre y marzo constituyen la mejor
época para visitar las costas oeste y sur;
el terreno montañoso se visita mejor entre
diciembre y marzo, mientras que la mejor época
para viajar a la costa este comprende el período
entre mayo y septiembre.
CÓMO
DESPLAZARSE
No existen vuelos interiores de pasajeros en Sri
Lanka, lo que convierte a los autobuses y trenes
en el principal medio de transporte. Los autobuses,
que incluyen desde enormes cafeteras humeantes
hasta modernos autocares privados, resultan económicos,
numerosos y siempre abarrotados. El viaje en tren,
aunque más lento, resulta infinitamente
más cómodo. El alquiler de motocicletas
y de coches sin chófer goza de cada vez
más popularidad, aunque con frecuencia
los motoristas se enfrentan a una carrera de obstáculos
entre vacas y perros (resulta muy significativo
que a muchos perros les falte una pierna). Es
habitual alquilar un vehículo con conductor
para una excursión de un día o un
recorrido de varios por la isla; los precios resultan
razonables si viaja con unos cuantos amigos. Los
medios de transporte locales están compuestos
por autobuses, taxis y calesas motorizadas. Para
evitar sorpresas, hay que acordar la tarifa de
antemano