CIUDAD
DE HORTA
Iglesia
matriz de San Salvador: Integrada en el Colegio
de los Jesuitas es uno de los mayores templos de las Azores.
Comenzó a ser construida en 1680 y quedó
incompleta con la salida de la isla de la compañía
de Jesús en 1760. Fachada sencilla pero imponente;
edificio notable de estilo barroco.
Torre
del Reloj: edificación de principios del
siglo XVIII es todo lo que queda de la antigua iglesia
matriz de Horta, construida a principios del siglo XVI
y que, destruida por incendios y terremotos. Es un símbolo
de la preservación de los azorianos frente al volcanismo
de la isla.
Museo
de Horta: Instalado en el antiguo Colegio de
los Jesuitas, edificio de grandes y nobles proporciones
que estaba destinado a la enseñanza de los misioneros
para el Oriente y Brasil. El Museo tiene colecciones múltiples
y de naturaleza diversa, pero en su globalidad relativas
al pasado histórico de la isla.
Horario de 1 Octubre a 30 Abril: martes y viernes de 10h
a 12h y de 14h a 17h
Sábados y domingos: de 14h a 17:30h
Lunes y Festivos cerrado
Museo
de Scrimshaw: Centenas de dientes de cachalote
trabajados según las técnicas del “scrimshaw”
(grabados o bajorrelieves representando escenas de la
pesca del cachalote, figuras, etc), utilizadas desde hace
siglos por las tripulaciones de los balleneros
Castillo
de Santa Cruz: Construcción de 1567, de
forma pentagonal, en la que se utilizó basalto
en las murallas y toba volcánica en las almenas
y garitas. Está adaptado para albergue.
Además de la puerta principal blasonada hay una
pequeña puerta frente al mar, con acceso a la plataforma
por una escalera de caracol. En el interior, una capilla
dedicada a San Antonio, cerrada al culto.
Monte
da Guia: Cono de un antiguo volcán, su
cráter (las Caldeirinhas) fue parcialmente destruido
e inundado por el mar. Mirador sobre Horta de las islas
de Faial y de Pico. La humilde ermita de Nossa Señora
da Guia edificada en el siglo XVII fue construida en su
localización actual para la defensa de la ciudad
durante la Segunda Guerra Mundial.
Playas
y Piscinas naturales: dos playas de arena suave
(Porto Pim y Conceicao) pero con el color oscuro que denuncia
el origen volcánico de las islas, encuadran los
dos extremos de la ciudad de Horta. Porto Pim es una playa
segura para niños por la casi ausencia de olas
y un fondo plano donde hay que andar muchos metros hasta
perder pie. La playa de Almoxarife ofrece la oportunidad
única de broncearse y de nadar teniendo la isla
de Pico encuadrando el horizonte del mar.
Las piscinas naturales creadas en las rocas volcánicas
son, sin embargo, la forma más insólita
de bañarse en Faial. La transparencia y la temperatura
del agua del agua del mar, calentada por la corriente
del Golfo, es una agradable sorpresa.
El
Muelle: Para tener una perspectiva diferente
de Horta, conviene recorrer el Muelle, construido en 1876
y donde durante años atracaron los navíos
de vela y de vapor que venían al puerto. En las
paredes, las numerosas pinturas hechas por los navegantes
hasta la construcción de la marina.
Allí en el muelle, es obligado una visita al Meter
Café sport, fundado en 1918, punto de encuentro
de los tripulantes de los yates de todo el mundo y donde
se bebe un “gin” de fama mundial. Banderas, gallardetes,
objetos diversos recuerdan la ya larga historia de este
café ligado desde siempre al mar. |